Hacia una Política de Estado en Conectividad Aérea: Propuesta Estratégica para la Apertura de Cielos y la Integración Global de Bolivia.
Por: Gustavo Bazoberry Otero – Lic. Administración de Empresas Aeronáuticas – Embry Riddle Aeronautical University – Daytona Beach, FL.
Una Declaración de Intenciones y un Imperativo Técnico de los Cielos Bolivianos
Tras dos décadas de políticas de aviación caracterizadas por la restricción, la protección de facto del monopolio estatal (BOA) y la imposición de barreras sistémicas a la competencia, la conectividad aérea de Bolivia ha alcanzado un punto de crisis actual que limita severamente su integración regional y global, la atracción de inversión y la capacidad de generar divisas por concepto de turismo lo cual significa un gran perjuicio para el desarrollo del país en el futuro inmediato.
El Presidente Rodrigo Paz, al frente del nuevo gobierno y en el marco del lanzamiento de la “Marca Bolivia”, ha articulado una visión de apertura de los cielos de Bolivia que marca un cambio de paradigma. La importancia de impulsar el sector turístico como motor de desarrollo, integración y proyección internacional fue enfáticamente destacado bajo el lema: «EL TURISMO VA A SER UNA VÍA DE CÓMO PONER A BOLIVIA EN EL MUNDO Y EL MUNDO EN BOLIVIA.» Sin embargo, para que el turismo tenga éxito en Bolivia se necesita imperativamente que los cielos de Bolivia sean abiertos a nuevas líneas aéreas internacionales a la brevedad posible.
Para que esta nueva filosofía de gobierno tenga la viabilidad operativa y económica necesaria que permita proyectar a Bolivia hacia el mundo y, recíprocamente, incentivar la llegada de visitantes, es imperativo transitar de una política de cerrojo a una de liberalización aeronáutica.
En este sentido, este es el momento estratégico para impulsar la Reactivación y Aceleración de la Conectividad Aérea Internacional. La vía más directa y técnicamente sólida es la Aplicación Inmediata de Acuerdos de Servicios Aéreos (ASA) ya existentes y el desarrollo urgente de Acuerdos Complementarios que integren plenamente los principios de Cielos Abiertos y la Quinta Libertad Aérea.
A continuación, se adjunta la Recomendación Técnica dirigida al Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda y a la Cancillería del Estado, con el objetivo de reactivar la entrada de aerolíneas extranjeras en el menor tiempo posible comenzando por la inmediata resolución del caso ARAJET Aerolínea de Republica Dominicana («Mejor Nueva Aerolínea del Mundo», siendo reconocida por su innovación, impacto en la industria y la modernidad de su flota Boeing 737 MAX, destacando como la aerolínea de bajo costo más innovadora y de mayor impacto global entre las nuevas operadoras – premio CAPA en la Cumbre mundial de Aviación), y, la aplicación de los derechos de tráfico pre-negociados con la nación de la República Dominicana, con la cual Bolivia tiene relaciones diplomáticas con embajadora en La Paz desde hace más de dos años.
1. El Caso Específico de Arajet: Fundamento Técnico-Legal
El proceso de solicitud de la aerolínea ARAJET de la República Dominicana, para operar la ruta Santo Domingo – Santa Cruz (VVI) (solicitada aproximadamente en 2023-2024 y negada o dilatada) debe ser retomado y priorizado con urgencia. La base legal para su aprobación ya existe y está en un nivel superior a la discreción operativa de la DGAC: el Memorándum de Entendimiento (MOU) aerocomercial bilateral entre Bolivia y República Dominicana, firmado al menos desde junio de 2018, oficializa y fortalece las relaciones aerocomerciales.
Acciones Inmediatas a Tomar:
- Aplicación del Memorandum de Entendimiento – MOU Bilateral (Memorandum of Understanding): El acuerdo firmado establece la libre designación de aerolíneas de ambos países y permite un número ilimitado de frecuencias de pasajeros, carga y correo con derechos de tráfico hasta la Quinta Libertad del Aire (previa consulta de las partes).
- Implicación: Al existir un acuerdo de tan alto nivel, la negativa o el retraso en la fase operativa de DGAC/NAABOL debe basarse únicamente en requisitos técnicos de seguridad operacional (fase 3 y 4 de certificación), y no en la protección de la aerolínea estatal. Si Arajet cumple con los requisitos técnicos de aeronavegabilidad y seguridad, la autorización debe ser expedida inmediatamente en cumplimiento del MOU. Es fundamental recalcar que, una vez que una aerolínea supera las Fases 3 y 4 de certificación ante la DGAC (inspección de manuales y demostraciones operativas), la negativa de otorgar el permiso de operación por razones comerciales constituye una barrera para-arancelaria que contraviene los acuerdos internacionales.
- Quinta Libertad del Aire: Esta libertad permite a Arajet, por ejemplo, volar Santo Domingo – Santa Cruz y luego continuar hacia un tercer país (como Asunción), embarcando/desembarcando pasajeros en VVI.
- Beneficio para Bolivia: Aunque Bolivia no implemente aún un «Cielos Abiertos» total, la Quinta Libertad ya negociada con países clave convierte a Santa Cruz (VVI) en un hub de conexión regional para destinos que la aerolínea estatal no atiende, aumentando el flujo de pasajeros de tránsito que consumen servicios aeroportuarios (tasas, handling, combustible, catering).
2. Marco Estratégico: La Adopción de la Política de Cielos Abiertos
Bolivia es uno de los últimos países en Latinoamérica en adoptar plenamente la política de Cielos Abiertos (Open Skies). Esta política no es una simple medida, sino un Acuerdo de Servicios Aéreos (ASA) que elimina las restricciones impuestas por los convenios bilaterales tradicionales (límites de aerolíneas, rutas, frecuencias y tarifas).

De la Visión Política a la Soberanía de los Cielos
La «Marca Bolivia» no puede despegar desde un aeropuerto con restricciones. El compromiso del Presidente Rodrigo Paz de «poner a Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia» demanda una transición valiente y técnica: de un modelo de protección estatal agotado hacia una política de Cielos Abiertos que priorice al ciudadano y al desarrollo nacional.
La reactivación inmediata de los acuerdos con naciones estratégicas y la resolución del caso Arajet no son solo decisiones administrativas; son los motores que generarán las divisas, empleos y la conectividad que el país requiere con urgencia. Bolivia no puede permitirse ser el espectador de la libertad aérea regional mientras sus vecinos prosperan.
